Lamentablemente llevo algún tiempo desconectado de la Blogosfera (fundamentalmente por falta de tiempo) y no había tenido ocasión de seguir el culebrón provocado por la nada nueva polémica de los post patrocinados. Ha sido a través de un post de Ismael el-Qudsi que he empezado a tirar de un largo hilo de opiniones sobre el tema entre lo más granado de la Blogosfera (desde Enrique Dans a ETC pasando por Alt1040 y muchos otros…).
Este tema no es en absoluto nuevo, recuerdo que cuando escribía en el blog de mi antigua empresa hable de este tema en alguna ocasión hace más de un año y mi opinión no ha cambiado significativamente.
El problema con esto de la ética del Blogger y la normativización del comportamiento de los bloggers es que es simplemente imposible de realizar (recordemos el caso surgido después de las amenazas de muerte a la Blogger Kathy Sierra por parte de Tim O’Reilly y los rios de bytes que corrieron en torno a un código de conducta Blogger).
En primer lugar la adopción de este medio de expresión se ha extendido de tal manera entre los usuarios de Internet que son casi 80 millones de blogs los que conviven en eso que hemos convenido en llamar Blogosfera (según Technorati).
Si en un primer momento si que se podían encontrar una serie de principios que regían las motivaciones del primer movimiento Blogger, hoy día esos principios tan sólo han quedado como una serie de cuestiones formales que caracterizan al medio (orden cronológico inverso, uso de formatos sindicados (RSS, Atom..), categorización por fechas, uso de etiquetas (tags)…).
La democratización del medio lo ha llevado a que cada usuario en su adopción del mismo haya decidido como usarlo, siguiendo o no unos principios que probablemente ni siquiera conozca.
Por otro lado está el lector del blogs que, según el estudio de mercado que realizamos en su día, lo que valora por encima de todas las cosas de este medio es su independencia. Esta independencia no tiene que significar necesariamente ausencia de opinión, de hecho sería más bien todo lo contrario.
Quizá ese sea el mayor conflicto del sistema de patrocinio de posts, cuando alguien recibe un dinero o un “regalo” de una compañía para hablar sobre ella lo que se espera realmente es crear un clima de opinión positiva sobre su producto o su marca, es decir, condicionar la opinión del Blogger. Quizá por que en su relación con los medios tradicionales a través de las RRPP siempre ha perseguido por un lado obtener una repercusión en forma de presencia en el medio y, de alguna manera, conseguir una opinión favorable.
El problema es que muchas compañías han estado acostumbradas a que la forma en que se habla de su producto en los medios gráficos (y en mucho digitales) venía condicionada por la unidad básica de información corporativa: la nota de prensa. Puedo hablar por propia experiencia en departamentos de marketing que la repercusión de una nota de prensa en los medios se correspondía habitualmente de manera bastante exacta con el contenido diseñado desde la empresa o desde su departamento de RRPP. De manera que controlar el mensaje era relativamente sencillo, el reto se encontraba más en conseguir que entre todo el ruido de tantas notas de prensa conseguir que la tuya tuviera eco en los medios deseados. Lo que muchos parecen no entender es que un Blogger no es un periodista (aunque hay muchos periodistas reconvertidos en bloggers) y su blog no es un periódico.
Desde luego que en el ejercicio de su libertad cada Blogger es muy libre de actuar como mejor le convenga y no dudo que debe resultar tentador la posibilidad de cobrar por hablar de algo de lo que probablemente hablarías en tu blog y de paso buscar una forma de financiar tu actividad. Debe ser igualmente tentador poder acceder a el último modelo de Nokia o probar antes que el resto de los mortales el próximo lanzamiento de Electronic Arts, privilegios a los que un Blogger no suele tener acceso normalmente y si un periodista especializado.
No encuentro nada de malo en ello, sin embargo estoy de acuerdo con la corriente de pensamiento que afirma que si esto no se hace de manera transparente (es decir, como defiende Julio Alonso indicando claramente que se ha cobrado por ello o que se ha tenido acceso a un determinado producto para hablar de él) se corre el riesgo de perder credibilidad y posiblemente ese sea el principal activo con que cuenta un Blogger y sin lugar a dudas el más difícil de recuperar.
3 Respuestas for "Poner precio a la credibilidad"
[...] Mamel nos ofrece una estupenda visión comparando el mundo de los Medios Clásicos con la Blogosfera. [...]
Lo importante sería saber, si un blog ha comenzado realmente como una mera aficción, para dar salida a una serie de inquietudes personales, simplemente por el hecho de informar /c ompartir / aportar algo que el blogger crea que pueda ser de interés a alguien en la blogosfera.
O si por el contrario el blog se ha creado con esa finalidad, siendo una “tapadera” para generar contenido y dar salida a un tipo determinado de publicidad. Una cosa está clara y es que todas las opiniones son válidas, por que argumentos a favor o en contra no faltan.
Como siempre al final, el dinero es el que manda. ¿O no?.
En parte estoy de acuerdo contigo Luis, pero incluso aunque la creación del blog se haga con esa finalidad no seria ilícito hacerlo. De hecho ese sería el modelo de un WeblogsSL por ejemplo, crear un contenido de calidad para congregar una audiencia que ofrecer a un anunciante, un modelo que Julio Alonso ha sabido convertir en un éxito. Si el contenido no es de calidad no hay nada que hacer, y sobrados son los ejemplos de intentos de flogs (fake Blogs) que han sido objeto de crítica a lo largo y ancho de la blogosfera. El conflicto está más bien en los casos de bloggers consolidados que puedan entrar en el juego y de como esto pueda afectar a su credibilidad.
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