No es la primera vez que escucho a alguien abogar por la inversión en un proyecto SEO para dejar de invertir de SEM. En primer lugar me llama la atención que suponga una preocupación la inversión (no gasto) de una parte del presupuesto de marketing en los buscadores (lamentablemente casi es un eufemismo hablar de buscadores en plural) teniendo en cuenta dos factores: el fantástico retorno que tiene el SEM y la capacidad de control sobre lo que funciona y lo que no funciona en tu campaña.
El otro día tuve ocasión de leer en el blog de Ismael El-qudsi la explicación al clásico gráfico del triangulo de oro de la compañía Eyetool sobre pruebas de eyetracking realizadas a usuarios de Google. El gráfico resultante es ya un clásico:
Según los datos publicados por Eyetool se observa claramente como la visibilidad de los anuncios en las 3 primeras posiciones en la parte izquierda (la que corresponde a los resultados naturales u orgánicos) es del 100% de los usuarios (o lo que es lo mismo el 100% de las búsquedas) sin embargo a partir de la cuarta posición la visibilidad se reduce paulatinamente. Además de que la primera posición de los enlaces patrocinados del lado derecho reduce su visibilidad a un 50% de los usuarios:
Lateral izquierdo
Rank 1 – 100%
Rank 2 – 100%
Rank 3 – 100%
Rank 4 – 85%
Rank 5 – 60%
Rank 6 – 50%
Rank 7 – 50%
Rank 8 – 30%
Rank 9 – 30%
Rank 10 – 20%
Patrocinados derecho
1 – 50%
2 – 40%
3 – 30%
4 – 20%
5 – 10%
6 – 10%
7 – 10%
8 – 10%
Aplicando sólo un poco de sentido común podemos deducir que el problema de sustituir una presencia por otra puede tener diversas consecuencias:
En mi opinión el SEO y el SEM son estrategias complementarias que conviven perfectamente y nos permiten fundamentalmente aumentar las opciones de captar la atención de los usuarios, es decir, incrementar el volumen de clicks que obtenemos y mejorar el ROI de nuestra campaña.
Según un artículo del WSJ titulado Google’s Decelerating Clicks parece que el volumen global de clics generados por usuarios estadounidenses en Google ha descendido un 3% respecto a periodo anterior. La fuente es Comscore y el dato es de febrero respecto a enero.
Una primera consecuencia de este dato ha sido un descenso en las valoraciones de los analistas americanos que han afectado a su valoración bursátil, valoración que ya venía viéndose con tendencia negativa en los últimos meses.
Una vez dado esos dos datos del artículo lo que más me ha llamado la atención son las declaraciones del CEO de Google respecto a este dato.
La primera es que el volumen de clics no es el único indicador de su salud financiera ya que la otra variable es lo que los anunciantes pagan por cada clic, la lógica me lleva a pensar que el crecimiento de anunciantes que pujan por una misma palabra o grupo de ellas tiene como consecuencia el incremento de los CPC que estos están pagando. Lo que está por ver es la elasticidad de ese precio sobre todo para los anunciantes de la larga cola.
En segundo lugar Eric Schmidt defiende que el descenso de los clics se debe a la mejora de su algoritmo para ofrecer mayor calidad en los leads que genera, por ejemplo evitando los clics accidentales de usuarios. En este caso no se como eso puede ser un factor de mejora para sus resultados. Si es cierta esa afirmación parece muy probable que el CPC (el coste que paga cada anunciante por cada clic que se genera en los resultados de pago) debiera descender al mejorar la relevancia de los resultados, ya que lo contrario se penaliza en el sistema.
En cualquier caso parece que los analistas no coinciden en como puede afectar esto en el futuro a Google y su cotización en bolsa aunque si parecen coincidir en la importancia que tendrán factores como su modelo publicitario en soporte de video, audio y los nuevos widgets.
Siempre me ha impresionado que el gigante de San Francisco haya sido capaz de construir un boyante negocio a partir de una ineficiencia de su negocio principal. Me explico, el negocio de pago por posicionamiento en Google (SEM Search Engine Marketing) se basa en obtener una posición en los espacios de resultados patrocinados (los primeros resultados y los que ofrece en el lateral identificados como enlaces patrocinados) cuando un usuario paga (en un modelo de puja) por una determinada palabra relacionada con el contenido de su página web (productos, servicios, información, contenido editorial…) cuando esto debería ser lo que ofreciera de manera natural el buscador.
El servicio que ofrece un motor de búsqueda se basa en la relevancia, es decir, en que los resultados que presenta al usuario sean de máxima relevancia para la palabra buscada. Esta claro que cuando son muchos los oferentes que compiten en una categoría no todos pueden ocupar la primera posición y por lo tanto compiten por aparecer en esta posición.
Hasta aquí no hay problemas ¿pero que pasa cuando la palabra buscada corresponde a la de una marca reconocida? ¿no deberían ser los primeros resultados directamente relacionados con la marca?
Curiosamente en las campañas de SEM la marca se convierte de manera bastante constante en la principal fuente de clics y de pedidos al mejor ROI. Me refiero que más del 50% de los clics y de los pedidos llegan por búsquedas de la misma marca o relacionadas con está. Pero con las marcas ocurren cosas curiosas:
De todo ellos podemos deducir varias cosas. En primer lugar que parece que la relevancia es el primer interés de Google siempre y cuando no interfiera con sus intereses comerciales. En segundo lugar una vez más se viene a demostrar que el poder de la marca (branding) sigue siendo de suma importancia en los resultados de las campañas de los anunciantes.