Según parece el límite al número de amigos que podemos manejar es de 150 (148 en realidad pero por comodidad se redondea a 150) y el culpable de nuestra imposibilidad a gestionar un mayor número de relaciones es el tamaño de nuestro neocórtex cerebral.
A este número se le conoce como el número de Dunbar en honor al antrópologo Robin Dunbar, autor de la teoría basada en el estudio del comportamiento de los primates y extrapolada al de los seres humanos . Según él los incentivos para incrementar este indicador deben ser muy altos para que el grupo permanezca cohesionado.
Parece plausible que, gracias al uso de la tecnología, los humanos seríamos capaces de vencer esta limitación y llegar a gestionar ingentes cantidades de amigos. Veo en Inside Facebook un post que hace referencia a una artículo publicado en The Economist los señores de Facebook han hecho públicos algunas estadísticas sobre el comportamiento medio de un usuario que arrojan algo de luz.
Segun el sociologo in-house de Facebook, el Dr. Cameron Marlow, el número medio de amigos en facebook es de 120, lo que vendría a validar la teoría de Dunbar. Sin embargo hay un aspecto que es aún más interesante que esta cifra (traducción libre, marca de la casa):
“El hombre medio – un individuo con 120 amigos – generalmente responde a los posts de sólo 7 de esos amigos mediante dejar comentarios en las fotos, mensajes de estado o en el “muro”. Una mujer de media es ligeramente más sociable, respondiendo a 10. Cuando se trata de una comunicación bidireccional como e-mail o chats, el hombre de media interactua sólo con 4 personas mientras la mujer lo hace con seis. En aquellos usuarios con 500 amigos esos números son algo mayores, pero no de manera desproporcionada. Los hombres dejan comentarios para 17 amigos, las mujeres para 26. Los hombres se comunican con 10, las mujeres con 16”.
Es muy probable que las limitación de la difusión de los comentarios en los engagement ads a un 5% de los amigos del autor de los mismos (del centro más cercano de su social graph) se deba precisamente a esta muestra del comportamiento de un usuario medio.
Si el mensaje llega con nuestra prescripción al muro de nuestro circulo más cercano, la relevancia sin duda será mayor y, por lo tanto, la probabilidad de que le prestemos atención también. Objetivo cumplido.
Yahoo! acaba de anunciar hace unos días su nueva estrategia para tratar de arañar unos dólares al gigante de Montain View en el ingente negocio de los enlaces patrocinados. La estrategia se basa en la posibilidad de utilizar elementos gráficos (imágenes) y vídeos en los resultados de búsqueda de su motor de búsqueda.
El resultado está en pruebas con varios anunciantes en EEUU y tarde o temprano llegará a nuestras costas. La apariencia es la siguiente (sólo tenéis que teclear “pedigree” en Yahoo.com para verlo en directo):

Una vez que el usuario hace click en el botón del vídeo se despliega el player y se reproduce el spot de la marca.

Según publica el New York Times representantes de Yahoo! afirman que la mejora en los resultados ha alcanzado con algunos anunciantes ratios del 25%, sin embargo portavoces de Razorfish afirmaban al mismo medio que en su experiencia habían alcanzado máximos del 10%.
Si miramos hacia atrás Yahoo! no ha hecho más que perder cuota en favor de Google. En noviembre del año pasado Advertising Age ofrecía los siguientes datos sobre la evolución del mercado americano:

No son buenos datos (seguro que Larry Page y Sergei Brin no están de acuerdo conmigo) para el mercado del Seach ni para Yahoo! en EEUU, donde tradicionalmente han sido más fuertes. Los datos en el mercado local son tan insultantemente desproporcionados que prefiero obviarlos.
La coyuntura económica tampoco ha ayudado a Yahoo! No hay que olvidar que Yahoo! ha sido uno de los grandes, uno de los más grandes. Sin embargo los últimos bandazos de la compañía (la no venta a Microsoft, el no acuerdo con Google por los riesgos que implicaba, la salida de Terry Semmell y la posterior del cofundador Jerry Yang…) dan la sensación de haber puesto a Yahoo! contra las cuerdas y que como un boxeador sonado anda de un lado para otro sin tener claro a donde va.
Lamentablemente desconozco cual es la piedra filosofal para competir con Google en el terreno del SEM (si la supiera aquí iba a estar…) pero tengo claro que intentar trasladar algo en lo que Yahoo! ha sido excelente, la publicidad gráfica, a su buscador no es una formula ni imaginativa ni eficaz para competir con Google.